La reducción mamaria es una intervención quirúrgica para disminuir el tamaño de las mamas. Esta operación se consigue mediante la extirpación de grasa y otros tejidos para reducir su talla. Generalmente, este procedimiento se lleva a cabo cuando una mujer sufre debido al tamaño desproporcionado de sus pechos, pudiendo causarle consecuencias negativas a su salud.

 

¿En qué situaciones se considera necesario una reducción mamaria?

 

Reducción por dolor de espalda

Hay muchos casos de mujeres con el tamaño del pecho más desarrollado de lo normal, y este crecimiento excesivo produce mucho peso, provocando dolores de cuello y espalda. Estos casos se denominan gigantomastia.

El pecho grande provoca que se obtengan posturas incorrectas y, además, la presión de las tiras del sujetador genera alteraciones en la espalda y frecuentes contracturas musculares.

Además, no es nada fácil poder coger la postura adecuada para poder dormir. Por un lado, dormir de lado sientes que el pecho está demasiado colgante y, por otro lado, dormir boca abajo, es prácticamente imposible, puesto que esta postura oprime el pecho y puede generar dolor en los senos. Por ello, el tamaño muy desmesurado puede dificultar a la persona dormir correctamente, limitándola a dormir únicamente boca arriba.

Asimismo, hacer deporte puede convertirse en todo un gran reto. Al intentar hacer cualquier tipo de ejercicio, como correr o saltar a la comba, el pecho tiende a moverse no simplemente en círculos, sino que se mueve de manera impredecible para todos lados. Estos movimientos son realmente dolorosos y muchos sujetadores deportivos no son capaces de hacer la sujeción correcta para evitar estas molestias, por lo que pueden limitar la actividad física de la mujer.

La autoestima de estas mujeres es otro factor fundamental. Muchas mujeres se niegan a hacer ejercicio o ir a la playa, simplemente porque sienten vergüenza a mostrar mucho escote exponiendo su pecho a la vista de los demás.

 

Riesgos de la intervención quirúrgica de pecho

 

Pechos asimétricos

Tras la operación, siempre corremos el riesgo de que la forma de nuestros pechos no tenga un resultado simétrico. No obstante, nuestros pechos naturales tampoco lo son. Por lo tanto, si es una diferencia muy visible, siempre será posible contactar con el médico encargado de tu operación para buscar una solución adecuada con otra pequeña intervención.

 

Cambios de sensibilidad

Uno de los riesgos más comunes es la pérdida de sensibilidad, principalmente en la areola. De hecho, se considera que tras la operación estos cambios son normales; no obstante, las alteraciones no tienen por qué permanecer. El porcentaje de casos de pérdida de sensibilidad permanente es muy pequeño. Por lo general, se suele recuperar tras pasar unos meses de la intervención.

 

Problemas para la lactancia 

La mayoría de las técnicas que se implantan en la actualidad para una operación quirúrgica de pecho intentan no afectar a las propiedades de la glándula mamaria. Sin embargo, puede haber casos que los cambios realizados en la areola y el pezón puedan afectar a la capacidad de lactancia, puesto que si se corta la unión de estas dos partes del cuerpo con el resto de la mama imposibilita totalmente la posibilidad de amamantar. Pero este problema puede solventarse, ya que siempre hay otras maneras de buscar un suplemento alimenticio para el bebé.

 

¿Cuál es el procedimiento de la cirugía de reducción de senos?

La cirugía de reducción de senos se hará siempre bajo anestesia general, de manera que el paciente no sufrirá ningún tipo de dolor en la operación y permanecerá dormida.

El cirujano efectuará una incisión para extraer grasa, tejido y piel. Normalmente, se hacen 3 cortes alrededor de la areola para poder proceder a la extracción. Por lo tanto, el pezón y la areola suelen tener una posición más alta y firme y la areola se vuelve más pequeña. Tras terminar todos los pasos necesarios, el médico procederá a dar puntos para cerrar el corte previo.

La operación puede durar entre 2 o 5 horas aproximadamente, no obstante, la paciente necesitará reposar una noche en el hospital para verificar que se encuentra en buen estado tras el postoperatorio y se le dará el alta al día siguiente.

 

Tiempo de recuperación

Tras la operación, probablemente puedas sentir molestias e hinchazón, por lo que será necesario descansar unos días antes de volver a tu vida normal. El proceso de cicatrización suele durar aproximadamente 12 días y en 2 semanas podrás reanudar todas las actividades cotidianas, así como las que conlleven una mayor actividad física.

Además, tras la recuperación podrás sentirte mucho mejor contigo misma tras ver los resultados obtenidos, ya que podrás llevar una vida más saludable y sin ningún tipo de limitaciones.

 

En Medcare queremos que te sientas segura. Siéntete bien con tu cuerpo

En Medcare comprendemos perfectamente las molestias que un pecho de un tamaño excesivo puede provocar. Por ello, queremos que sepas que puedes confiar en nosotros. Te explicaremos todos los pasos a seguir y estarás acompañada de los mejores profesionales. No queremos que sigas sufriendo molestias innecesarias ni que tengas problemas de confianza. Tu pecho tendrá un resultado natural, más pequeño y proporcionado con las medidas del resto de tu cuerpo.